Player dameunla
Body
Tocamos sin amplificación en un patio y me gustó sentir el violín cerca, sin tener que separar mi sonido de todo lo que sale por las bocinas. En las piezas largas noté caliente la mano izquierda y tuve que soltar el pulgar entre una y otra; lo estaba apretando más de la cuenta. Había gente zapateando y la vibración subía por el piso hasta las plantas de los pies. Eso me dan ganas de seguirlo aunque ya lleve horas parada. Al guardar el instrumento sentí el hombro pesado, pero los oídos quedaron tranquilos, sin ese zumbido que a veces me acompaña en la carretera. Llegué con hambre y todavía marcando el ritmo con un talón debajo de la mesa.
Emotion
Una alumna se equivocó y me miró antes de volver a tocar, como esperando el regaño. Me dio pena verme en esa mirada. Yo sólo iba a pedirle que repitiera despacio, pero la semana pasada sí me había desesperado con ella y ahora no sabía cómo quitarle ese miedo sin hacer una escena. Le dije que teníamos tiempo y tocamos juntas la parte. Cuando le salió, se rió primero ella y luego yo, de puro gusto. Me quedé contenta, aunque no del todo tranquila. Quiero que vengan con ganas, no a adivinar si hoy me van a encontrar de buenas. Tampoco sé enseñar siempre con la paciencia que digo que hace falta.
Mind
Mi hermano me mandó una grabación de un son como lo recuerda de nuestro padre y la entrada no coincide con la que yo toco. La escuché varias veces, convencida de que él estaba cambiando una nota, hasta que me acordé de otra fiesta donde papá la había hecho diferente también. A lo mejor estamos discutiendo por dos versiones que sí existieron. Me interesa guardar las dos, con quién la recuerda, en lugar de ponerle a una la etiqueta de correcta. Pero luego agarro el violín y mis dedos se van solos a la mía. El oído escucha una posibilidad y la mano ya tiene otra aprendida. Voy a llevar la grabadora cuando nos veamos, antes de que la discusión vuelva a ganarle a la música.