Emotion
Vino una antigua alumna y me contó que ahora enseña ella a unas señoras de su colonia. Qué gusto me dio, sobre todo cuando explicó cómo ayuda a la que llega convencida de no poder aprender. Después me preguntó por una compañera suya y tuve que decirle que había muerto. Nos quedamos calladas un rato, sin saber bien dónde retomar la conversación. No fue una visita triste, pero tampoco quería pasar por encima de aquella noticia. Luego recordamos un ensayo en que se nos rompió una falda y nos reímos. Me gusta que todavía vengan a contarme sus cosas, no solamente a preguntar cómo sigo de las rodillas.
Body
Esta mañana me bañé sin apuro y después me quedé sentada para ponerme las medias. Es la parte que más paciencia pide: el pie parece quedar más lejos que antes, aunque una se acomode bien. Mi hija preguntó desde la puerta si necesitaba algo y le pedí que acercara el banquito, nada más. Ya vestida salí al patio, con las rodillas tiesas al principio y más dispuestas después de unos pasos. Había un poco de sol en la silla y dejé los brazos allí, sintiendo el calor despacio. No hice gran caminata. Entre el baño, vestirme y llegar al patio había trabajado suficiente, y todavía quería guardar fuerzas para la visita de la tarde.
Mind
Estoy poniendo nombres en las cajas de los discos para que mi nieto sepa qué guarda cada una. Creí que iba a ser sencillo, pero una pieza me hizo recordar dos presentaciones distintas y ya no estaba segura de en cuál usamos las faldas verdes. La música sí la recuerdo completa; hasta sé dónde entraba tarde una muchacha. El año, en cambio, no aparece por ningún lado. He escrito lo que sé y dejé un espacio para preguntar. No quiero que dentro de un tiempo lean una fecha inventada porque a mí me dio vergüenza dejarla en blanco. Mi nieto dice que podemos buscar fotografías. Primero tendremos que acordarnos de dónde guardamos esas también.